lunes, 23 de marzo de 2026

Luis Javier

Tuve que esculcar para encontrar una fotografía suya. Creo que sus últimos años fueron los más felices. Solía decirme Nena, y yo le decia Negro. Yo estaba muy joven y él mucho mayor que yo. Sin embargo, el amor no sabe de edades ni de tiempos ni de diferencias generacionales.

Médico, bioenérgetico y astrólogo, los últimos años de su vida los dedicó al marketing luego de aprender en línea una rama comercial que no estaba en sus planes cuando comenzó su carrera profesional.

Cumplía años el 26 de enero y nunca dejé de felicitarlo hasta que el COVID se lo llevó por su negligencia a aplicarse las vacunas.

Me ofreció todo lo que un cariño puede ofrecerle a la mujer que ama. Tuvo paciencia frente a mi acelere, tomó aviones cuando su fobia era volar. 

Aceptó un trabajo en Puerto Nare como director de Salud Ocupacional y redujo la accidentalidad a cero mediante el uso adecuado de los implementos de seguridad. Hablabamos largas horas por teléfono cuando su jornada laboral terminaba y me preguntaba por "el bambino", el bebé que se gestaba en mi vientre. Me acompañó durante el parto, me ayudó a elegir el nombre de mi hijo, lo alimentó y hasta lo quiso como suyo propio.

Su pasado era muy poderoso y mi presente con mi padre enfermo también. Cada uno conservó en algún lugar del alma un pedacito del otro y quiero creer que aún me acompaña cuando escribo y el me alienta a escribir. "Lo tuyo es la escritura Nena" nunca lo olvides.

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