La mona, mi hermana me pide con frecuencia que escriba cuentos para Rafael y Valeria. He compartido casi todo lo que tengo de mis padres y no sé qué clase de historias quieren escuchar. Quizás saber más del Socio y de la Tita trayéndolos al presente sería una bonita manera de ficcionar. Decirles por ejemplo que el Socio llevaría a Rafa a comprar un lego de dragón y le explicaría lo importante que es saber tratar a las mujeres con cariño y respeto. A Vale la acompañaría a clases de natación y probablemente a los dos les inculcaría el amor por el golf. Ambos se sentirían orgullosos de la familia que han conformado y del emprendimiento que comenzó con dos personas y ya tiene más de cincuenta con la Mona y Santi trabajando juntos y como equipo.
Seguro que les gustaría ver como se visten todos de blanco para las ocasiones especiales y como lucen en las fotografías que soñaron ver. La Tita se sentaría en a contarles historias y a hablarles de Mariana, su mascota, mientras el socio les contaría de Victor.
Dirían que ambos heredaron mucho de la familia Alliegro y que así como Vale se parece mucho a la Mona, Rafa tiene la altura y muchos rasgos de Santi.
Se reirían cuando dicen que Vale y Rafa parecen gemelos pero el socio no estaría de acuerdo con esa afirmación, porque Vale no deja de ser la mayor. La Tita sonreiría y sería cómplice del parecido sugerido por otros.
No sé cómo reaccionen los niños ante estas evocaciones, y si esto será bonito de leer para mi hermana, pero lo escribo desde la distancia con todo el cariño que me merecen sus recuerdos, esperando eso sí que vengan pronto así sea durante unas cortas vacaciones. ¡Hasta entonces!

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