viernes, 6 de febrero de 2026

Pimienta y sal


Me inclino sobre la mesa, pretendo sazonar tu ternura, encuentro frías tus manos cuando deberían estar calientes por la paila justo frente a ti, yo estoy sudando y es tu culpa, la pimienta acorraló mis defensas y no puedo protegerme de ti, estoy expuesto, mi sonrisa es cobarde y agacho la mirada para no revelarte mis secretos de hombre abrumado ante tu inteligencia y belleza, quiero conservar estos momentos conmigo para cuando vaya a casa y la sal no se haya convertido en lágrima por la cebolla que también corté, el aroma se mezcla con tus risas y cada gesto se vuelve pequeño pero intenso, tus dedos rozando la tabla, el cuchillo que corta con precisión, tu mirada que me observa mientras pretendo controlar el desastre que soy frente a ti, siento que todo se condensa en este instante, pimienta, sal, risas y miradas, juego que nos pertenece, tiempo que amenaza con lluvia y debo regresar adentro junto a ese platillo que preparamos juntos y del que quedó suficiente como para cenar otra vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Me ahorca tu risa

Me ahorca tu recuerdo, nuestras horas grises, las azules y aquellas verdes. Me ahorca tu risa, esos ojos que ya no veo. Los espejos suspendi...